domingo, 15 de mayo de 2011

A mi padre.

“Sólo un padre lo da todo para allanar el camino de sus hijos, con coraje, con cariño. Y esta línea quiero dedicarle: Sólo un padre, pero el mejor hombre.”

Cuando leí ésta frase, supe que tenía razón. Un padre no es un superhéroe como los de Marvel. No vuela como Superman, ni tiene las habilidades de Spiderman, pero para mí, el mayor superhéroe jamás visto es un padre.
Un padre quiere incondicionalmente, saca fuerzas de flaqueza ante cualquier dificultad de su hijo, le apoya, se alegra de sus alegrías, comparte sus penas y nunca se viene abajo. Es alguien que sabe dar un abrazo cuando su hijo más lo necesita, que le aconseja, que sufre por él y que por mucho que el hijo se equivoque, nunca desiste.
Son pocos los hijos capaces de reconocer lo que día a día hace su padre por ellos, y en esto me incluyo. Muy posiblemente no damos las gracias todo lo que deberíamos e incluso a veces, nos enfadamos si no se nos concede algo. Pero no lo hacemos con mala intención.  En el fondo, damos gracias y somos conscientes de la suerte que tenemos.
Por eso, aprovecharé éste día del Padre para darte las gracias por todo lo que has hecho de mí. Me has convertido en una persona. Aunque parezca una tontería, es cierto.  Me has hecho ver cosas, entrar en razón y aprender. Me has dado un abrazo en el momento justo, cuando más los necesitaba. Un abrazo de esos que sólo tú sabes dar, de los que hacen que me sienta en paz y que todos los problemas se vayan lejos, muy lejos.  Me has enseñado que la vida no es un camino de rosas, y que si quiero algo, debo luchar por ello. En definitiva, me has enseñado a vivir.
Por eso, aunque a alguien le parecerá poco, quiero decirte que GRACIAS PAPÁ. Gracias por llevarme de la mano, gracias por ser mi superhéroe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario