Me ha entrado el gusanillo literario justo ahora. Es muy inoportuno porque hoy no sé qué decir. Mi mente busca las palabras y sé que no debería ser así. Tendría que ser mi corazón el que las dejase salir una a una, con dulzura y cariño, con un grito de pasión, con lágrimas en los ojos. Pero mi querido poeta interno está de vacaciones, lo tienes tú, estoy segura. Está a tu lado y te mira. Te provoca para que lo cojas y lo mimes. Te susurra que no juegues con él, porque él te quiere de verdad. Te cuenta que desde que te vio y leyó tus palabras sólo piensa en ti, y tú le crees porque te diste cuenta.
Por eso ahora es mi mente la que se pone nerviosa al ver que su prosa se ha visto afectada por el suave roce de tus manos y el sabor de un beso en un sueño. Nerviosa e histérica al imaginarte tumbado sobre la blanca arena de una playa cualquiera, sonriéndome mientras te miro como una cría, mientras sueño despierta…Noto mi pulso acelerado con solo pensar que rompes esa imagen apareciendo en mi cuarto mientras duermo, y te acercas, lento, muy lento. Creo notar tu respiración sobre mi cuello pero no tengo valor para abrir los ojos, no quiero romper la magia del momento.
Siento cómo me rodeas, sé que estás echado aquí conmigo y soy feliz. Entonces ocurre, el ansiado beso. De repente abro los ojos y te veo, riéndote como un niño, en la oscuridad. Logro distinguirte por la poca luz que la Luna, tímida y sonrojada por habernos descubierto, deja entrar en mi cuarto. Sonrío y te beso. Siento que el mundo podría acabar en el mismo momento en el que nos fundimos en uno. Porque lo deseamos, ansiábamos ese momento…Y dulce, muy dulce y lento todo sucede… Ya no hay prisa, no existe el tiempo, incluso la Luna nos ha dejado a solas. Porque éste es nuestro momento, entre besos y sonrisas, entre amor y pasión. No hay nada malo, nada está prohibido. Es todo precioso y todo es contigo. Y al acabar de llenarte de caricias y de prometerte en silencio que siempre seré tuya, te veo dormir y me enternezco. Mi corazón ha vuelto a mí, pero ahora estás tú dentro.
¿Te he dicho ya que eres lo mas dulce que existe en el mundo? Mi tierna escritora.. que te quiero, mas que a nada.
ResponderEliminarEnserio la tierna soy yo? Creo que no...
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